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Medio Ambiente

Choques mortales: pájaros y edificios de cristal 

Hay estructuras que pueden ser letales para las aves. Se calcula que más de cien millones de pájaros mueren anualmente por chocar contra vidrios

Choques mortales: pájaros y edificios de cristal 

Freepik

Durante el confinamiento vivimos un breve periodo de reconciliación con las aves de nuestro entorno. Muchas personas descubrieron con alegría que desde su encierro en casa podían oírlas cantar. Y es que los pájaros forman parte de nuestra vida, por muy grande que sea la ciudad donde residas. Mientras que para algunos urbanitas tuvo que llegar un confinamiento para ser conscientes de sus vecinos los pájaros, otros forman parte de grupos virtuales como eBird, una comunidad de amantes de las aves de todo el mundo. Sin embargo, la realidad para unos y otros es la misma: vivimos rodeados de pájaros

Según cifras que recoge SEO Bird Life (Sociedad Española de Ornitología), se calcula que más de cien millones de aves mueren cada año por colisión contra vidrios. Esta cifra podría quedarse pequeña, pues solo en Estados Unidos se baraja una horquilla de entre casi 400 millones y mil millones de muertes anuales, apunta Beatriz Sánchez, del Área de Biodiversidad Urbana de SEO Bird Life. Mientras que en Canadá se calcula que mueren entre 16 y 42 millones. En estos dos países hay estudios sobre este tema, por eso también se sabe que la colisión contra cristales es la segunda causa de muerte no natural de las aves.

Se calcula que más de cien millones de aves mueren cada año por colisión contra vidrios

En España faltan estudios; en 2017 se presentó uno donde se evaluó la muerte de aves por colisión en un edificio de Tarragona. Se contaron 193 aves de 17 especies diferentes durante los cinco años que duró la investigación. «El estudio se hizo durante la época de migración», explica Sánchez. Hay edificios que se construyen en las rutas migratorias de las aves y hay un pico de denuncias ciudadanas de aves muertas por colisión en primavera y otoño, cuenta Sánchez. Se ven muertes de especies que no son propias, sino que están en pleno proceso migratorio. 

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Ejemplo de edificio de cristal reflectante que actúa como un espejo: se ve el cielo, las nubes, los árboles y el edificio que hay al otro lado de la acera. Este tipo de cristales son peligrosos para los pájaros. | Foto: Winnie.

Construcciones amigables y biodiversidad

En España no hay tantos edificios de cristal como en Estados Unidos, pero cada vez hay más construcciones de este tipo, sobre todo oficinas. Estos edificios pueden suponer un gran peligro para las aves por dos motivos: en primer lugar los cristales pueden ser reflectantes –dejando unas fotos maravillosas para Instagram– y cuando un pájaro va volando y ve árboles y nubes reflejados, no sabe que es un reflejo, siente que su camino sigue y se acaba chocando. Hay también cristales transparentes. Los pájaros no los perciben como un obstáculo, no ven que hay algo, por lo que también siguen su vuelo hasta que se chocan. Desde SEO Bird Life recomiendan usar cristal corrugado, impreso, serigrafiado, esmaltado o cualquier cosa que combata el reflejo o la transparencia. 

En España la norma no es construir edificios amigables para los pájaros

En España prácticamente no existe conciencia de esta realidad, cuenta Sánchez, por eso la norma no es construir edificios amigables para los pájaros. «Ni siquiera en las certificaciones aparece. Solo existe un certificado –LEED– de sostenibilidad donde se da un punto extra por tener en cuenta este tema, pero es un punto extra, no es algo obligatorio».

Los choques no son el único problema que tienen los pájaros con los vidrios. Los edificios de cristal son estancos y no dejan hueco para que las aves críen o se refugien, explica Sánchez. Leer estas palabras hará que muchas personas estén a favor de los cristales, pero, como dice Sánchez, no estamos hablando de plagas de palomas, por ejemplo. Hay distintos tipos de aves que anidan en nuestros edificios, en los huecos, grietas, cajones de las persianas o bajo los tejados. Ni siquiera sabemos que están ahí pero forman parte de nuestra biodiversidad. Así sucede con los vencejos, «que es una especie vulnerable y con la construcción de este tipo de edificios hay una pérdida de lugares para que aniden. Son aves que no dañan los edificios y en general la gente ni es consciente de que están. Tenemos una webcam en un colegio de Jerez para ver las 24 horas del día de unos vencejos que han anidado en el hueco de una persiana. En el cole han aprovechado la coyuntura para trabajar este tema con los alumnos».

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Ventana segura para las aves en una parada de autobús en la Cidade da cultura de Santiago de Compostela. | Foto: Ana Laya.

Al final de lo que se trata es de un problema de conservación. «Lo fundamental al construir es integrar la biodiversidad como una variable más en la panificación y gestión de entornos urbanos. Igual que se hacen estudios de contaminación o para ver si hay restos arqueológicos, pues que esto también se tenga en cuenta», pide Sánchez. «La biodiversidad propone beneficios ecosistémicos a la ciudadanía y hay que integrarla, tenerla en cuenta. Quien diseña y construye los espacios urbanos tiene que saber que hay especies silvestres que conviven con los humanos y que hay que respetar y conservar. El tema de la biodiversidad urbana es incipiente en España, al hablar de conservación de especies se habla del campo pero no de la ciudad. Tenemos que ser más conscientes de que hay biodiversidad también en la ciudad  y que además produce beneficios, como el contacto con la naturaleza en espacios cercanos sin necesidad de salir al campo». 

Lo habitual al hablar de sostenibilidad y edificios es pensar en materiales, consumo, emisiones, etc. De la ecuación quedan fuera las especies silvestres como el vencejo, las golondrinas o cigüeñas que también viven en ellos junto a las personas. Sánchez cree que la falta de concienciación se debe a un gran desconocimiento sobre el tema, lo comprueba cada vez que habla con un arquitecto o con alguien del sector. 


Hotel Barceló Torre Arias con cristales con dibujos para evitar que las aves colisionen. | Foto: Winnie.

Prácticas amigables con los pájaros

SEO Bird Life tiene una página web y aplicación móvil llamada Mortalidad en Infraestructuras para que la ciudadanía comunique el hallazgo de aves heridas o muertas por cualquier estructura –carreteras, vías de tren, tendidos eléctricos, parques eólicos o solares, cristaleras–. Es una iniciativa de seguimiento para, entre otras cosas, identificar puntos de especial incidencia y poder actuar para revertir su peligrosidad. Aunque en España no existen estudios como los de Estados Unidos o Canadá, en la organización deducen que las muertes de aves por choque contra cristales también son un problema aquí por lo que transmiten los ciudadanos a través de la aplicación. 

Los choques de aves contra edificios de cristal no son los únicos que producen muertes. También son habituales los choques contra pistas de pádel, barreras acústicas de carreteras o mamparas de autobús. «Desde aquí animo a que utilicéis la app», pide Sánchez. «Nos encantaría abordar este tema exhaustivamente para tener datos más detallados y porque cada vez que un ciudadano nos notifica una incidencia, escribimos a los propietarios del edificio, pista, etc.».

A pesar de que todavía falta conocimiento y concienciación sobre esta realidad, ya hay personas comprometidas con la muerte de las aves por colisión contra cristales. Dos buenos ejemplos son la sede de Vodafone y el Hotel Barceló Torre Arias, ambos en Madrid. Vodafone contó con la ayuda de SEO Bird Life para elegir cristales amigables para las aves. Desde Vodafone cuentan cómo identificaron unas zonas de riesgo donde pusieron un film con un tratamiento especial para disminuir la transparencia y la reflexión. Monitorizaron también las fachadas para hacer un seguimiento y comprobar si las aves seguían chocando. El hotel, por su parte, «tiene cristales opacos y además unos dibujos como si fuera un bosque, está muy chulo», cuenta Sánchez entusiasmada. 

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Las pistas de pádel están rodeadas por cristales transparentes que son peligrosos para los pájaros. | Freepiks.

En Valencia la administración y la federación de pádel se han puesto manos a la obra para evitar las muertes de pájaros por colisión. El cristal transparente que rodea las pistas de pádel es muy peligroso para las aves y por eso han desarrollado el proyecto Redes que salvan aves. «Lo que están haciendo es poner redes por fuera de los cristales para evitar las colisiones. Esto prueba que tampoco hay que comerse mucho la cabeza para buscar soluciones», dice Sánchez. 

Los pájaros conviven con nosotros. «Tenemos que ser conscientes de que forman parte de un ecosistema en el que hay una serie de equilibrios y todos los componentes del ecosistema cumplen una función. Por ejemplo, los murciélagos y golondrinas son unos grandes consumidores de insectos. Si no estuvieran en las ciudades, tendríamos problemas de moscas, mosquitos, etc. Fomentar el desequilibrio en el ecosistema es algo que nos acaba pasando factura», concluye Sánchez. 

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