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España toma medidas ante una gripe aviar de más riesgo: infecta en verano y a más especies

«Hay una situación epidemiológica que no entendemos por completo», explican los expertos sobre la situación actual de esta enfermedad en Europa

España toma medidas ante una gripe aviar de más riesgo: infecta en verano y a más especies

Europa Press

A principios de junio, España se declaró libre de gripe aviar ante la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA) tras lo que algunos expertos consideraron el mayor brote de esta enfermedad. Ahora, apenas dos meses después, diferentes puntos del país se enfrentan al riesgo de contagio en las granjas debido a varios casos localizados en aves silvestres. 

Tras los casos detectados en Andalucía y Extremadura a lo largo de las últimas semanas, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha emitido una nueva orden, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), en la que, además de insistir en las medidas de bioseguridad obligatorias para las granjas avícolas, aumenta el número de zonas declaradas de riesgo para la prevención de la expansión de la gripe aviar. 

«En esta última temporada 2021-2022 se ha detectado un número de focos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP), en su mayor parte H5N1, tanto en aves silvestres como domésticas, inusualmente elevado en toda Europa. Esta mayor presencia del virus de la influenza también se ha dejado notar en el sur de Europa, en Portugal y España, que normalmente presentaban muy pocos casos en años anteriores, y de forma muy particular en Francia», dice la orden del Ministerio de Agricultura.

«El aumento de circulación del virus, junto con la situación geográfica de España respecto a las rutas de aves migratorias invernantes del norte y centro de Europa, así como la presencia de humedales con abundancia de aves silvestres y migratorias, hace necesaria una nueva actualización de las zonas para dar una respuesta más adecuada en el futuro ante esta enfermedad», argumenta. 

Por este motivo, amplía el número de zonas, que especifica en una lista, en las que es necesario implementar más medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas, así como el control epidemiológico para controlar los casos de gripe aviar. 

«Lo importante es aumentar el programa de vigilancia activa y pasiva para evitar que estos focos sean tan recurrentes y que causen los graves daños que están sucediendo», dice a THE OBJECTIVE Manuel Martínez, presidente de la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios (Fesvet). 

El veterinario señala que la situación a la que se enfrenta España con la gripe aviar es un problema de salud pública, pues aunque por el momento no afecta a los humanos, no se puede descartar una recombinación del virus que permita el contagio de persona a persona, por lo que considera imprescindible prevenir lo máximo posible. Además, la expansión de la enfermedad supondría un grave perjuicio económico para el sector avícola por el número de aves que deberían ser sacrificadas si entran en contacto con el virus. 

Gripe aviar en verano y hasta en mamíferos

El principal problema de la situación que vive actualmente España con la gripe aviar es que el virus ha cambiado y tiene una epidemiología que los expertos todavía no comprenden bien, según explica a este periódico Ursula Höfle, veterinaria especialista en enfermedades infecciosas de las aves. 

«Se está comportando muy diferente: hay brotes en verano, hay muchísimas otras especies de aves silvestres infectadas, mueren muchas especies de aves silvestres», señala Höfle. «El espectro de especies que pueden ser portadores del virus se puede haber ampliado y eso puede hacer que sea más factible entrar en las granjas», añade. 

«El riesgo es más alto porque además hay una situación epidemiológica que no entendemos por completo, hay un virus capaz aparentemente de infectar a muchas más especies, incluso pasa a mamíferos, parece un virus mucho más capaz de utilizar diferentes vehículos y los patógenos multiespecie son un poco más peligrosos», resume la especialista. 

Añade además la dificultad de que se transmite en verano, algo que no era habitual hasta ahora. «Normalmente en verano era cuando no había gripe aviar, porque los virus fuera del hospedador no pueden sobrevivir mucho tiempo, pero parece que este es mucho más resistente a las condiciones ambientales».

Por todo esto, las medidas de bioseguridad que se toman habitualmente pueden dejar de ser efectivas si se sigue expandiendo. 

Por eso, una de las opciones que se plantean en la Unión Europea es pasar a la estrategia de la vacunación, algo que hasta ahora no se estaba haciendo por las dificultades que supone, explica Höfle. «Se ha intentado no vacunar durante muchísimos años y esta política ha medio funcionado, pero el problema es que ahora se está yendo de las manos porque el virus ha cambiado mucho su epidemiología», señala. 

Un control centralizado

Para facilitar el control y la vigilancia de enfermedades infecciosas de este tipo, en concreto de la gripe aviar, que supone actualmente una amenaza para la industria avícola, desde Fesvet piden que la salud pública pase a estar en manos de las consejerías de Sanidad en su totalidad, no repartida en diferentes consejerías y ministerios como ocurre ahora según si afecta a personas, animales domésticos o silvestres o el medioambiente, señala Manuel Martínez. 

«Si todos los servicios de control de la salud pública, incluidos los servicios veterinarios, dependieran del Ministerio de Sanidad orgánicamente, funcionalmente podrían estar adscritos a cualquier ministerio o consejería, pero evitaría tener que estar coordinando nada, sino que sería un único órgano gestor y rector quien diera las instrucciones generales», argumenta el presidente de Fesvet. 

«Todos los programas de vigilancia epidemiológica y control sanitario deberían estar en manos de las consejerías de Sanidad e integrados en el sistema nacional de salud para que de verdad funcionaran», insiste Martínez, que apunta que esta sería la manera de evitar que los controles hechos en animales silvestres sean desconocidos para quienes vigilan a los animales domésticos. 

Más medidas de seguridad ante un mayor riesgo 

Para evitar que las aves silvestres entren en las granjas y provoquen contagios de gripe aviar, existen protocolos de seguridad que están definidos por la normativa europea y que especifican, entre otras cosas, los procesos de desinfección del personal y los vehículos, el vallado o el aislamiento de la granja, o la entrada y salida de aves y personas

«Existen unos protocolos perfectamente definidos de control de los animales, tanto medidas activas como pasivas, los programas de vigilancia están bastante bien establecidos, porque están cumpliendo la normativa nacional y de la Unión Europea», señala Martínez. 

Sin embargo, con la situación actual, es necesario un cambio en la gestión, opina Höfle. «Creo que dentro de los márgenes que hay, se está gestionando posiblemente en la medida que se puede pero está claro que se va a tener que cambiar. Y se está en ello, pero a lo mejor la respuesta de las administraciones es más lenta de lo que se podía desear, para las explotaciones y también a nivel de la fauna silvestre», dice la veterinaria. 

Por eso, anima a las explotaciones avícolas a maximizar las medidas de bioseguridad en este momento en el que el riesgo es más elevado: «Prolongar el tiempo que un camión pasa por la desinfección, reducir el paso de personal entre naves, reducir las entradas y salidas de individuos, etcétera». «Hay medidas que conocen y que a lo mejor en algunas situaciones parecían un poco superfluas, pero ahora son extremadamente importantes», insiste.

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