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Economía

Sánchez prepara una batería de nuevos Perte para impulsarse en su último año de legislatura

Una estrategia que se pondrá en marcha pese a que el dinero sigue sin llegar a las empresas: actualmente se ha adjudicado solo el 2,8% del dinero prometido

Sánchez prepara una batería de nuevos Perte para impulsarse en su último año de legislatura

Pedro Sánchez, durante una sesión de control en el Congreso. | Agencias

Pedro Sánchez lanzará una nueva batería de Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) para utilizarlos como arma electoral en el último curso de la legislatura. Además de mantener las ayudas para paliar los efectos de la guerra de Ucrania -herederas de las que combatieron el impacto de la pandemia- el Gobierno quiere prolongar esta herramienta para mantener vivas las promesas del maná europeo con constantes anuncios de inyección de dinero en diferentes sectores productivos.

La estrategia será la misma que se ha producido hasta ahora. Rentabilizar mediáticamente cada uno de los Perte y realizar constantes presentaciones de estos proyectos poniendo énfasis en el reparto de dinero. Una manera de mantener en tensión al tejido productivo, mantener decenas de apariciones públicas y estar permanentemente en la agenda informativa dando la impresión de que estamos ante un Gobierno que gestiona eficazmente los fondos europeos.

Según ha podido confirmar THE OBJECTIVE, en estos momentos el Gobierno trabaja en el calendario de lanzamientos de los nuevos Perte que empezará a anunciar a partir de septiembre y que prevé rentabilizar electoralmente durante todo el curso siguiente. Entre las opciones que tiene sobre la mesa se encuentran el Perte de la digitalización de la prensa, el Perte del turismo, el Perte de la industria textil o una serie de Perte regionales, que serían la herramienta perfecta para irrumpir en la campaña electoral que se presume que comenzará a la vuelta del verano de 2023.

Fondos sin adjudicar

Una estrategia que se pondrá en marcha pese a que el dinero sigue sin llegar a las empresas. Hasta el momento se han aprobado hasta diez Perte por valor de 33.005 millones de euros, pero como ha contado este diario la cifra de adjudicación de recursos solo llega al 2,8% del total, 909 millones. Una cifra que tampoco garantiza que el dinero llega a las empresas, ya que suelen pasar al menos tres meses desde que se adjudica el dinero hasta que se transfiere a los beneficiados.

Por otro lado, de estos 33.005 millones hay 949 millones que se mantienen en convocatorias no resueltas (el 3,5% del total del dinero) y otros 4.056 millones de euros en convocatorias abiertas (el 12,2%). Esto supone que hay 27.091 millones de euros de estos diez Perte que no han salido todavía a licitación. Una lentitud que no impide al Gobierno seguir solapando un Perte sobre otro y preparar una nueva agenda con estos proyectos para comienzos del próximo curso.

El mejor ejemplo de la lentitud de estas adjudicaciones es el Perte del vehículo eléctrico y conectado (VEC). Este fue el primer proyecto anunciado en verano pasado, pero tras largas negociaciones con Bruselas por los límites de ayudas de Estado sus primeras convocatorias se produjeron a mediados del primer trimestre de este año.

Retraso de las adjudicaciones

Las convocatorias se cerraron a comienzos de junio -un año después de su aprobación- y las previsiones del Gobierno indican que las adjudicaciones se realizarán antes de final de año. Esto supone que, como pronto, el dinero estará en poder de las empresas beneficiadas el segundo trimestre de 2023, casi dos años después de su aprobación en el Consejo de Ministros.

Desde el anuncio de este Perte VEC, el Gobierno -y el propio Pedro Sánchez- han comparecido decenas de veces para hablar de las bondades del proyecto: visitas a centros de producción, alusiones en campañas electorales en regiones, reuniones con las empresas del sector, presentaciones de la memoria del proyecto, de sus objetivos, de su impacto e innumerables ruedas de prensa y apariciones en medios de comunicación.

Un patrón que se ha repetido con el resto de los nueve Perte presentados. Primero lo anuncia Sánchez en algún acto de campaña, luego realiza una segunda comparecencia semanas después para dar algún detalle más, posteriormente se anuncia que se llevará al Consejo de Ministros, se aprueba, luego se vuelve a presentar con todos los detalles en algún acto público con la industria y -a medida que van pasando las semanas y sin importar que el dinero se reparta efectivamente- se realizan nuevos actos para seguir hablando de las bondades del proyecto.

Perte de la prensa

Una dinámica que se quiere prolongar para todo lo que queda de legislatura con nuevos Perte. Entre los que están más avanzados se encuentra el Perte para la digitalización de la prensa, propuesto por asociaciones del sector como la patronal de los diarios tradicionales AMI (Asociación de Medios de Información) -que agrupa a Prisa, Unidad Editorial y Vocento- y Clabe (Club Abierto de Editores) con más de 1.000 cabeceras en todos los formatos, periodicidades y contenidos.

El objetivo es ayudar a los periódicos y a los medios de comunicación para que puedan afrontar la digitalización e implementen herramientas transversales que permitan monetizar sus contenidos a través de las nuevas tecnologías. En este sentido, se barajan diferentes proyectos que van desde la creación de un gran marketplace para la gestión de la publicidad de todos los diarios digitales, pasando por pasarelas de pago comunes para suscripciones hasta plataformas unificadas de contenidos.

Otra de las opciones que se barajan en el Gobierno es el Perte del turismo. Hasta el momento se ha rechazado esta opción dentro del Ejecutivo, pero la idea se podría retomar por la presión del sector que lo ha solicitado en muchas oportunidades, incluso con el apoyo de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

Perte regionales

La idea es que un grupo de empresas arrastre a toda la cadena de valor y permita que la inversión llegue a todo el sector, a través de distribuidores o colaboradores. Los fondos destinados al turismo suponen una asignación de 3.400 millones de euros, a través del Plan de modernización y competitividad del sector turístico, que es el Componente 14 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PTTR).

Otra de las opciones es el Perte textil. Las principales empresas y las pequeñas y medianas constituyeron un Observatorio del Textil y Moda para allanar el camino para la concesión de este Perte. El primer paso fue encargar a Deloitte el alcance del proyecto que se cifró aproximadamente en 11.000 millones. El dinero llegaría a las pymes y no tanto a grandes grupos como Tendam (Cortefiel), Mango o Inditex, también presentes en el proyecto.  

También está sobre la mesa la realización de Perte regionales. El lehendakari, Iñigo Urkullu, reclamó hace unas semanas que se puedan hacer Perte regionales. Defendió la creación de estos instrumentos porque las comunidades tienen un «mayor conocimiento» de su tejido productivo y porque se evitaría dividir las ayudas en «diferentes ventanillas». Por esta razón resultarían más «útiles y eficaces» para acelerar el uso de los fondos para la transformación económica

Fondos europeos sin repartir

Una posibilidad que tendría un alto componente electoral y que además permitiría al Gobierno utilizar estos Perte como moneda de cambio para conseguir apoyos en determinados momentos de la dinámica parlamentaria. Además encaja perfectamente con el objetivo de esta nueva batería de Perte en clave electoral.

Los últimos datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) reflejan que hasta abril la Administración Central ha realizado pagos en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia por valor de 1.587,24 millones de euros, lo que supone apenas el 5,7% de los 27.633 millones de fondos europeos consignados en los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Si a esta cifra se suma el dato anual de 2021 también aportado por la IGAE, vemos que se han realizado pagos por valor de 12.590 millones desde enero de 2021, momento en el que los fondos europeos se incluyeron por primera vez en los PGE. Esto supone que 17 meses después de que se consignarán estos ingresos en la economía española, el Estado apenas ha transferido el 23,2% de los ingresos comprometidos en los presupuestos equivalentes a 54.267 millones (26.634 millones en 2021). 

16.000 millones sin asignar

Finalmente, si se consideran los 70.000 millones de ayudas comprometidas en los fondos Next Generation, la transferencia de recursos es apenas del 18%. Es verdad que el Plan de Recuperación habla de que las inversiones se ejecutarán hasta el año 2025, aunque muchos planes expiran en 2023, pero lo cierto es que al Gobierno le quedan menos de 16.000 millones por consignar en los PGE y es probable que el grueso de estos recursos se incluyan para el próximo año 2023.

En el caso de las transferencias de Bruselas, el cronograma indica que hasta finales de 2023 se recibirán 54.500 millones de la UE. En estos momentos, el Gobierno está a la espera de que la Comisión Europea autorice el segundo desembolso equivalente a 12.000 millones. Ya se han transferido 10.000 millones correspondientes al segundo semestre del año pasado y otros 9.000 millones de prefinanciación recibidos el verano pasado. Todos ellos sujetos al cumplimento de los objetivos del Plan de Recuperación y Resiliencia.

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