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Economía

El 58% del fondo de rescate se quedará sin adjudicar por lentitud y burocracia de la SEPI

Imasa, Isastur y Abengoa son tres de las 20 compañías que todavía no han recibido respuesta a tres semanas de que expire el Marco de Ayudas Temporal

El 58% del fondo de rescate se quedará sin adjudicar por lentitud y burocracia de la SEPI

Sede la SEPI en Madrid, en una imagen de archivo. | Agencias

El Fondo de Ayuda para la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee) dependiente de la SEPI registra un balance poco alentador a tres semanas de que expire su última prórroga y baje el telón definitivamente. Los datos aportados por la propia entidad indican que la sociedad pública dejará de adjudicar al menos 5.784 millones de euros destinados a rescatar a empresas en crisis, lo que supone el 58% de los 10.000 millones de ayudas aprobadas hace ahora dos años.

La lentitud y la excesiva burocracia del fondo de la SEPI a la hora de tramitar los expedientes ha generado que muchas empresas hayan desistido de presentarse y muchas otras hayan retirado su solicitud a medio camino. El tiempo de resolución era de seis meses, pero la mayoría de los expedientes más complejos han tardado más de un año en resolverse. Incluso hay algunos, como el de la filial de Abengoa, Abenewco, que llevan en estudio casi 15 meses. El fondo cumple en este mes de junio los 24 meses de existencia.

Según ha podido confirmar THE OBJECTIVE, este 58% podría además elevarse, ya que todavía quedan por resolver 20 expedientes por un montante equivalente a 1.712,85 millones. Hasta el momento se han aprobado 23 rescates y se han rechazado otros 27 lo que hace prever que una parte de las solicitudes pendientes se terminen rechazando, sobre todo si consideramos que los rescates más complicados se han dejado para el final del proceso. En total, se han presentado hasta la fecha unas 70 solicitudes y no se espera que se produzcan nuevas en el poco tiempo que queda de resolución.

Trabas de la SEPI

Por el momento, solo se han concedido 2.502,8 millones de euros, lo que representa el 25% de todo el dinero disponible, o lo que es lo mismo, uno de cada cuatro euros destinados para rescates por parte del Gobierno. Lo máximo que podría adjudicarse serían 4.215 millones si se aprueban todos los expedientes pendientes, aunque nada parece indicar que así sea y menos que se resuelvan todos en tres semanas. En estos momentos quedan pendientes rescates emblemáticos como los de Abengoa, Imasa o Isastur. 

Una situación que se ha producido en primer lugar, por la falta de interés por parte de las propias empresas, debido a las trabas burocráticas que ha impuesto el Fasee y a procesos que se han eternizado más de un año para dar su respuesta. De hecho, la propia SEPI reconoce que solo se han solicitado ayudas por valor de 5.367,5 millones, lo que supone que no se han solicitado el 46% de las mismas.

Las fuentes consultadas por este diario indican que muchas empresas en crisis han decidido optar por otros instrumentos de ayuda o por recurrir a la banca tradicional ante los duros requisitos que ha impuesto la sociedad pública. Incluso hay muchos, como la operadora audiovisual Mediapro, que han retirado su solicitud al ver que su expediente avanzaba lentamente o que se le exigían demasiados requisitos.

Rechazo a los expedientes

La SEPI se defiende indicando que el procedimiento para la tramitación del fondo abarca «un riguroso y exhaustivo análisis de toda la información aportada por la empresa solicitante e incluye la realización de due diligence, el diseño definitivo del Plan de Viabilidad, la negociación de su aplicación y el acuerdo sobre el esquema de ayudas». 

Este extremo recelo con el que ha trabajado el fondo de rescate ha llevado a que hasta el momento se hayan rechazado más expedientes de los que se han aprobado. 27 contra 23. La SEPI indica que los principales motivos para el rechazo de expedientes han sido la cuantía mínima solicitada; empresas que lograron soluciones alternativas de financiación y que por tanto ya no eran solicitantes de «último recurso»; y no constituir una empresa en crisis en 2019, cuando todavía no se habían sentido los efectos de la pandemia.

En el primero de los casos, la cantidad mínima de solicitud establecida en el Fasee es de 25 millones, por lo que varios solicitantes han acudido a otros instrumentos de apoyo financiero más adecuados al tamaño de las empresas como Cofides, otro fondo del Gobierno destinado a rescatar compañías más pequeñas y dotado con 1.000 millones.

Miedo a un nuevo Plus Ultra

Sin embargo, el miedo de la SEPI a incurrir en un nuevo caso Plus Ultra –que sigue en los tribunales y con miembros del consejo asesor del Fasee citados como testigos– obligó al organismo público a extremar la precaución y redoblar el análisis sobre cada expediente contratando una legión de asesores y abogados para reforzar sus equipos. Esto les ha llevado a retrasar algunas solicitudes y a rechazar otras, pero por encima de todo cubrirse las espaldas para no volver a aprobar un rescate a empresas bajo sospecha.

En cualquier caso y visto con la perspectiva del tiempo, llegar a las últimas tres semanas con solo 20 expedientes por resolver es un éxito desde el punto de vista de la gestión para la SEPI, aunque es bastante probable que algunas solicitudes queden sin resolver y decaigan resolviéndose por silencio administrativo el próximo 30 de junio.

Este diario ya informó de que el Gobierno pidió una extensión del plazo del Marco Temporal de Ayudas de la UE hace unas semanas, pero la Comisión Europea rechazó la propuesta al considerar que estas ayudas ya no tienen sentido en un nuevo contexto de normalización económica de la covid-19 y cuando es necesario aprobar otro tipo de instrumentos, esta vez para paliar los efectos de la guerra de Ucrania.

Empresas rescatadas

En noviembre la Unión Europea prorrogó el Marco Temporal que autorizaba ayudas extraordinarias a empresas afectadas por la covid y que originalmente expiraba el 31 de diciembre pasado. Con este plácet el Gobierno español decidió extender seis meses más las líneas de avales del ICO y de los fondos de recapitalización de empresas gestionados por SEPI y Cofides, dotados con 10.000 y 1.000 millones de euros, respectivamente. Una prórroga que no se volverá a repetir.

Hasta ahora las empresas beneficiadas por el fondo han sido Volotea (200 millones), Air Nostrum (111), Grupo Julià (38), Mediterránea (28), Abba (30), Hesperia (55), Técnicas Reunidas (340), Grupo Wamos (85), Eurodivisas (45), Ferroatlántica (34,5), Abades (29,3), Grupo Soho Boutique Hoteles (30), Losán (35), Airtificial (34), Grupo SERHS (34), Reinosa Forgings & Castings (27), Grupo Hotusa (241), Rugui Steel (25,03), Tubos Reunidos (112), Ávoris (320), Duro Felguera (120), Plus Ultra Líneas Aéreas (53) y Air Europa (475).

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