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Volotea apenas ha registrado cuatro ejercicios con beneficios desde su nacimiento en 2012

El Gobierno considera que la empresa es clave para hacerse con los ‘remedies’ que se generen tras la fusión que se negocia entre Iberia y Air Europa

Volotea apenas ha registrado cuatro ejercicios con beneficios desde su nacimiento en 2012

Avión de Volotea. | Fabrizio Gandolfo (Zuma Press).

Volotea ha coqueteado con las pérdidas desde su nacimiento en el año 2012, una situación que pone en duda el criterio de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para aprobar 200 millones de euros de ayudas públicas —en forma de préstamo participativo— en el marco del fondo de rescate del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas.

Pese a ello, en el Gobierno consideran que Volotea, creada en 2011 por Carlos Muñoz y Lázaro Ros —los fundadores de Vueling—, es una empresa estratégica y clave para el futuro del sector, ya que es la elegida para quedarse con las rutas de las que Iberia tenga desprenderse si finalmente consolida su fusión con Air Europa. Se refieren a los remedies que Bruselas obligaría a la nueva compañía a ejecutar si es que quieren que se apruebe la operación. En este sentido, en sus cuentas anuales Volotea reconoce un acuerdo con Iberia para asumir parte de sus rutas, aunque este está condicionado al pacto con Air Europa.

THE OBJECTIVE ya informó de que Volotea registró pérdidas de 7,7 millones de euros en 2019, un año antes de la irrupción de la covid-19. Sin embargo, un análisis más exhaustivo refleja que la aerolínea solo ha registrado cuatro ejercicios en positivo de los nueve que lleva en funcionamiento y a falta de conocerse los resultados de 2021 —en los que no se prevén beneficios—.

En su primer año perdió 21,4 millones

Unos números que han empañado el desempeño de la compañía, que llevaba siete años aumentando sus ingresos en una media del 26% entre 2013 y 2019 (cerró 2019 con 440 millones de euros), pero que ha tenido que postergar su salida a bolsa desde el año 2016, primero por las dificultades para ser rentable y luego por la irrupción de la pandemia.

De esta manera, las cuentas consolidadas de Volotea SL, la empresa que recibirá los 200 millones de euros de la SEPI indican que en el año de su nacimiento en 2012 —comenzó a operar en abril— registró pérdidas de 21,4 millones y un año después obtuvo unos números rojos de 9,9 millones, mientras que en 2014 se dejó 7,1 millones.

En 2015 registró sus primeros beneficios con 2,1 millones, los que se repitieron al año siguiente con 2,3 millones. En 2017 mejoró hasta los 11,1 millones, mientras que en 2018 llegó a los 17 millones. Sin embargo, en 2019 volvería a las pérdidas de 7,7 millones, las que se dispararon hasta los 122 millones en 2020, en plena pandemia y con la actividad de los aeropuertos paralizada.

Empresa en crisis

Es así como, sin incluir el impacto de la covid-19, las pérdidas acumuladas de la compañía desde el comienzo de sus operaciones suman los 13 millones de euros, 135 con el efecto devastador de las cuentas de 2020. No se esperan beneficios en 2021, pero tampoco pérdidas de este calado por la recuperación de los vuelos durante el año pasado.

Técnicamente registrar pérdidas antes de la covid no es un requisito para excluir empresas de este tipo de rescates. El Gobierno indica que no puede recibir una ayuda una empresa considerada «en crisis» a 31 de diciembre de 2019. En este caso, Moncloa se ha cubierto las espaldas con el Reglamento de la Comisión Europea respecto de determinadas categorías de ayudas compatibles con el mercado interior.

Para la Unión Europea una «empresa en crisis» es una en la que concurra al menos una de las siguientes circunstancias: cuando haya desaparecido más de la mitad de su capital social suscrito como consecuencia de las pérdidas acumuladas, cuando haya desaparecido por las pérdidas acumuladas más de la mitad de sus fondos propios que figuran en su contabilidad o cuando la empresa se encuentre inmersa en un procedimiento de quiebra o insolvencia o reúna los criterios establecidos para estas situaciones.

Ratio de endeudamiento

También es una empresa en crisis la que haya recibido ayuda de salvamento y todavía no haya reembolsado el préstamo, cuando durante los dos ejercicios anteriores la ratio deuda/capital de la empresa haya sido superior a 7,5 o la a ratio de cobertura de intereses de la empresa, calculada sobre la base del EBITDA, se haya situado por debajo de 1,0. Para el cálculo de estos parámetros se deben tener en cuenta los resultados de 2018 y 2019.

Haciendo un análisis detallado de estos parámetros se puede concluir que Volotea —cuyo rescate se aprobó de manera exprés solo en seis meses— cumple con los requisitos por la mínima. No se encuentra en concurso de acreedores, ni ha desaparecido la mitad de su capital social, pero cumple con dificultad los ratios establecidos.

En el caso del ratio de endeudamiento, durante 2018 estuvo por debajo del 7,5 (6,8), pero en 2019 los superó con un 8,4. La UE establece que los dos años debe exceder este parámetro y Volotea solo lo hace en uno de ellos. Lo mismo pasa con el ratio de cobertura que no se cumple en 2019, pero sí lo hace en 2018.

Rescate a Volotea

Desde la empresa defienden que Volotea recibirá dicha inyección, que tendrá que devolver, por su condición de «empresa estratégica», tanto por el número de empleos directos e indirectos que genera en España como por las rutas y conectividad que ofrece. Ya en 2020 tuvo que recurrir a un crédito avalado por el ICO por importe de 144,7 millones. De este modo, sus préstamos pasaron de los ocho millones de euros en 2019 a 164,3 millones un año después. 

Volotea se convierte en la cuarta aerolínea rescatada por la SEPI. La empresa solicitó en un principio 185 millones de euros y ostenta el segundo mayor rescate a una aerolínea tras Air Europa, la cual recibió 475 millones de euros. Esta financiación del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas facilitará a la compañía reequilibrarse patrimonialmente, así como afrontar sus necesidades operativas en el largo plazo e impulsar el proyecto de la compañía para los próximos años.

Por su parte, los accionistas realizarán un préstamo adicional por valor de diez millones de euros. La aerolínea ha lanzado para este 2022 su mayor oferta histórica de plazas y rutas. En términos de asientos, ofertará 11 millones, es decir, un aumento de cerca del 40%, en comparación con el año 2019.

Diez millones de los accionistas

Volotea espera transportar alrededor de 9,5 millones de pasajeros este ejercicio, un 32% más del récord que alcanzó en 2019 con 7,6 millones de pasajeros. Operará un total de 387 rutas, un 20% más que en 2019, de las que aproximadamente la mitad son en exclusiva. En lo que va de año, ha incrementado su plantilla un 9% respecto a 2021, hasta alcanzar los 1.600 empleos directos y cerca de 8.000 indirectos, ha abierto una nueva base en Lille (Francia) y ha sumado seis nuevos aviones a su flota. La mitad del negocio de la aerolínea se genera en Francia.

Por otra parte, la empresa cuenta con otra línea de negocio mediante su sociedad dependiente Volotea Flight Academy, complementaria de la principal, que se enfoca en prestar servicios de formación e instrucción en materia aeronáutica, siendo el 100% de sus servicios prestados a su matriz, Volotea.

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