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Carlos Vives convierte el centro de Madrid en una fiesta (con la actuación sorpresa de Camilo)

El cantante colombiano convirtió Madrid en una verbena este jueves 28 de julio, y demostró que, a sus 60 años, le queda aún mucho camino en la música

Carlos Vives convierte el centro de Madrid en una fiesta (con la actuación sorpresa de Camilo)

Carlos Vives convirtió Madrid en una verbena este jueves 28 de julio. El cantante colombiano, de 60 años, demostró que aún le queda mucho camino por recorrer en la música, y no sólo porque hizo Sold Out en la capital o por sus treinta años de carrera, sino porque el público sigue vibrando con él.

A las 22:10 horas, con diez minutos de retraso, comenzó el concierto de Carlos Vives en el Real Jardín Botánico Alfonso XIII, de 50.000 m² de extensión, en la Universidad Complutense de Madrid en la Comunidad de Madrid. Un espectáculo enmarcado dentro del Festival Noches del Botánico y de la gira de conciertos del artista por Europa con su tour Después de todo, Vives, que comenzó el pasado 15 de julio en Marbella y continuó por Cadiz, Murcia, Milán… Sus próximas paradas, París y Suiza. Tras ello, empezará su gira por América.

Gira europea de Carlos Vives
Gira europea de Carlos Vives

Carlos Vives convierte el Botánico en una fiesta

Entrar en el Real Jardín Botánico es como introducirte en una verbena de pueblo: hay puestos de abalorios, comida y bebida, música, muchas zonas para sentarse, una especie de riachuelo con cascada y mucho verde –cuenta con más de 5500 especies de plantas de todo el planeta–. En un minuto, nada más cruzar la puerta, pasas del contaminado centro de Madrid a una especie de museo y feria, con gente sonriente, sanota y con ganas de pasárselo bien.

Y si a eso le sumas un concierto al aire libre en pleno julio, repleto de cumbias, vallenatos, pop, rock y reguetón, todo junto y fusionado, aquello se convierte en una fiesta total. Al menos eso es lo que sintieron los asistentes al concierto de Carlos Vives, quienes lo dieron todo desde que arrancó la proyección audiovisual con la que el artista hace un repaso a su carrera, a sus orígenes humildes y a Colombia, su tierra, que estuvo presente de principio a fin del espectáculo.

Carlos Vives durante su concierto en el Botánico
Carlos Vives durante su concierto en el Botánico

El artista –ganador de dieciséis Premios Grammy, 14 de ellos latinos– salió con su banda al escenario y no defraudó, a pesar de que al comienzo su voz parecía no estar del todo ‘calentada’, pues no llegaba a las notas suficientes. Más tarde, sin embargo, ya la dominó y conquistó el escenario con temas como Fruta fresca, La bicicleta, Cuando nos volvamos a encontrar o el que acaba de sacar con Black Eyed Peas, El teke teke.

La actuación sorpresa de Camilo, un diez

El público se volvió loco con la entrada en escena, por sorpresa, del cantante colombiano Camilo, de 28 años, quien debutó en 2008, después de ganar el concurso de talentos Factor X de su país en 2007, pero que ha alcanzado la fama mundial en el último par de años gracias a temas como Millones, Favorito o Vida de rico.

Carlos Vives y Camilo durante el concierto del primero en el Botánico
Carlos Vives y Camilo durante el concierto del primero en el Botánico

A Carlos Vives y a Camilo les une una gran amistad, y así lo demostraron, tanto con las bonitas palabras de admiración que se dedicaron el uno al otro como con los tres temas que cantaron juntos, como La tierra del olvido y Volví a nacer. Camilo, por cierto, se encontraba en Madrid porque este pasado miércoles tenía concierto en la capital, en el Wizink, donde, como su amigo Carlos, también hizo Sold Out.

Dos horas de concierto (con algún contra)

Carlos Vives y su banda lo dieron todo en el escenario durante un concierto de dos horas en el que interpretó una veintena de sus melodías más conocidas como, además de las mencionadas, Baloncito Viejo, Carito, Cumbiana o Robarte un beso.

Pero, como sucede con todo en la vida, no todo fue perfecto. En este caso, se hizo un poco pesada la última media hora, ya que ocupó unos 15-20 minutos en presentar a su banda, lo que generó un bajón notable en el público, y concentró sus hits en la mitad del concierto. Así, las últimas canciones no eran apenas conocidas, lo que, sumado a la eterna presentación, se hizo tedioso.

Sin embargo, y al contrario que sucedió con su congénere Maluma, sí que supo acabar por todo lo alto y sí que tuvimos orgasmo. Sopesando lo bueno y lo malo, fue un espectáculo sobresaliente. Y sólo por la buena vibra que genera el artista y que se genera en sus conciertos, merece la pena ir.

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